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DIOS TOLERA LO INTOLERABLE; ES IRRESPONSABLE E INCONSECUENTE. NO ES UN CABALLERO. (Don Jaime de Astarloa.- El Maestro de Esgrima)
ESCRIBIR ES METERSE EN CHARCOS. (Juan de Mairena.- Maestro Vidriero)

8/1/16

ósmosis inversa

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En un barrio aledaño de mi pueblo, cuyo nombre no viene al caso, se conserva el edificio de una escuela pública del año 1893. Una escuela centenaria, vamos.
El edificio en sí, destinado ahora a otros menesteres, se conserva de aquella manera y, por lo singular, atrajo la atención de Nikita.
Convinimos lo adecuado de fotografiarlo antes que la modernidad diera con sus piedras por los suelos, pero siempre encontramos que… ante su fachada, se estacionaba algún vehículo que daba al traste con el aire novecentista con que pretendíamos aderezar la fotografía. Vehículos, cables, antenas, grúas, contenedores de basura, cartelería varia… vamos, lo habitual dada la sensibilidad de algarroba con que nos manejamos respecto de nuestro patrimonio.

Eso hasta esta tarde.
Hasta esta tarde digo porque, como regalo de reyes atrasado, hemos tenido unas horas para perder… o ganar, según se mire.
El coche, los cables, las antenas, grúas, contenedores de basura y cartelería varia continuaban en su sitio.
Pero de nuestra parte estaban las ganas, el cariño, una miajilla de paciencia, un chorrito de arte y la voluntad decidida de escapar a la amenaza de un bostezo.

¡Ale, hop!
Les dejo dos fotografías de la misma escuela.
¿Se preguntarán sus mercedes que dónde está la gracia?
La gracia está en que la primera de las fotografías, la que inicia este hilo, la de color, es más antigua que la segunda, la que cierra el hilo y supone la consecución de nuestro objetivo. Algo así como una osmosis inversa, pero sin agua.

Si no termina de creérselo observe que la hora del reloj es la misma en las dos fotos. Y que en las dos falta la A de Antonio. Sería mucha casualidad ¿verdad?

Bueno, pues ahora ya puede caerse la escuela con total tranquilidad.
Para la posteridad quedan una foto del año 1893 en que se inauguró y otra de esta tarde, en que el Mairena andaba matando moscas con el rabo.

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3/1/16

tres mejor que uno

Alguno de ustedes, mendrugos irredentos, considerará que ir al fútbol es una nonada, una pérdida de tiempo… y dinero.
Pero si les digo que fui acompañado de mi hijo, rebajarán en algo sus calificativos. El compartir algo padre e hijo siempre tuvo buena prensa.
Y si les añado que, además, nos acompañó mi nieto, estarán a un paso de indultarme. Padre, hijo, nieto; la cosa adquiere tintes de película de la sobremesa en Antena-3. Tres mejor que uno, pastelosa…. pastelosa.

Añadamos, al pastel, que el niño… 10 años, disfrutó como un enano.
No es la primera vez que lo llevamos al estadio, pero es la primera vez que le vemos disfrutar, participar en el juego, saltar de la silla, cantar el gol.

La cosa va tomando apariencia de baboseo; rebajémoslo un poco.
Nos cabreamos con el árbitro… y mucho. Siempre dentro de un respeto, pero lo hemos puesto a parir. Le hemos dedicado calificativos como tarugo y vejete. Es que… gritar al árbitro, dentro del respeto… saben…, es una cosa que une mucho. Une un montón. Más todavía si a todas luces lo merece.
Hemos añadido, como quien no quiere la cosa, apunte necesario, que sin árbitro no hay fútbol. Y que hay árbitros incompetentes como delanteros tuercebotas, pero hay que tratarlos con cariño… a las dos especies.

Uy, que se me viene abajo la aventura.
Hemos ganado. Después de diez partidos sin hacerlo, hemos vuelto a ganar. Era lo previsible, dado que se había cambiado de entrenador.
Este de ahora promete convertir en estrellas los que hasta ayer eran tuercebotas. Alicia en el País de las Maravillas.

Claro que… ganar al Llagostera que no tiene ni campo propio –juega en el del Palamós- tampoco es pa tirar cohetes.

Eso, me van a perdonar, no se lo he contado al niño. Ya lo sabrá cuando tenga edad de leer estos cristalitos.

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f2

Perdonen la calidad de las fotos; estábamos a lo que estábamos.

2/1/16

Scarabeo 3

Antiguamente –no sé si se mantiene en la actualidad-, el Diario Sur de Málaga incluía entre sus páginas una sección que informaba a los lectores del movimiento en el puerto de la capital:

-12’05 entra la motonave Ciudad de Valencia, con pasaje y carga, procedente de Nador.
-13’25 sale el carguero Grillau, en lastre, con destino Tenerife.

Y así con todo lo que entraba o salía por la bocana del puerto.
Yo leía, siempre, aquella sección. Algo que puede parecer una estupidez a mí me encandilaba. Lo hacía tanto que aún hoy lo recuerdo. Era como una forma de realizar esos viajes que no podía permitirme y la imaginación consumaba agarrada a la rueda del timón de aquellos barcos.

No ocurre eso en mi ciudad a día de hoy.
Ni eso ni parecido. Es más, una especie de cortina de humo se tiende desde la Administración para alejar la actividad portuaria del mundo que la rodea.
El recinto del puerto ha sido transformado en una especie de burbuja en la que es imposible entrar si no mueves los resortes adecuados. Y aún así, cuesta entenderlo, te miran de manera sospechosa.
Supongo que es una miseria, otra más, de la modernidad. El miedo a un atentado terrorista, que alguien caiga a la dársena, se trompieze con un estay o lo aplaste un fardo desprendido de la grúa de Ronco y luego pidan indemnización millonaria, se llevó por delante el romanticismo de los paseos por el puerto. A tomar por culo la melancolía.

Por eso tiene más mérito la crónica de hoy.
Acceder a la plataforma y sus circunstancias, me ha llevado su tiempo.
Ahora, de coraje, por puritico desquite, lo traigo a La Vidriera.

Digo que el pasado día 23, con el ocaso, entró a puerto ayudada por cuatro remolcadores la plataforma Scarabeo 3. Se trata de una plataforma dedicada a la perforación del subsuelo marino para la extracción de combustibles o gas. Posee bandera de Madeira y pertenece a la empresa Saipem. Fue botada en 1975, tiene un calado de 12 metros y desplaza casi 13 mil toneladas. El motivo de la entrada a puerto no es sino una avería y mantenimiento que la mantendrán a nuestra vista -se ve casi desde toda la ciudad- por un periodo de dos meses aproximadamente. Viajaba desde Chipre a las Canarias cuando se vio obligada a interrumpir el viaje; lo cual le reportará al puerto de Almería unos buenos dividendos.

Mi contacto en el puerto está al tanto para avisarme cuando, nuevamente, se haga a la mar. Fotografiarla cuando esté abandonando la ciudad es un hito que tengo subrayado en mi agenda. Que es, casi, como la vuestra.

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Dependiendo del estado de la mar, se desplace o esté inmóvil, esté perforando o no, los pilares de la plataforma pueden hundirse más o menos. Obra muerta, que se llama.
Es perfectamente visible la marca máxima del mar en estos pilares.
Asimismo pueden sus mercedes hacerse una idea del tamaño de la plataforma comparándolo con el portacontenedores que duerme a su sombra.

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Esta fotografía la traigo como regalo de Año Nuevo; y para darle envidia a mi amigo Gatofrito. Está tomada el 3 de enero desde el alto de La Molineta, donde he subido con Julieta. Podéis apreciar perfectamente El Melillero, que inicia su viaje, la Torre de Salvamento Marítimo, y a la derecha, sobresaliendo sobre las Murallas de Jairán, la torre central de la Scarabeo.

16ene-3*

25/12/15

Cuerda de Presos

Ayer mañana, un compañero y sin embargo amigo, me contaba que el pasado fin de semana perdió sus pasos por un mercado de antigüedades en torno al Castillo de Santa Ana, en Roquetas de Mar. Está en lo cierto; es el lugar donde el día 22 tocó el primer premio de la Lotería Nacional.

Revuelto entre un montón de libros tirados en el suelo, pobre, desválido, desfallecido y descuarengijado, reparó en uno que –como el de los langostinos- le gritaba: “Ché, llévame a casa”.
La broma le costó una bronca con su mujer. Las mujeres, ya se sabe, son unas insensibles.
Le costó una bronca porque, una edición más moderna del mismo libro, ya la tenía en casa.
Pagó al librero los cincuenta céntimos –si, cincuenta céntimos- que pedía por él, y se lo metió en el bolsillo.
Ya en su casa, sobre la mesa de operaciones, lo remedió como pudo; alisó sus hojas, recompuso la montura y plastificó las tapas.

El libro en cuestión es una edición de bolsillo de CUERDA DE PRESOS, de Tomás Salvador, editada en el año 1963. Tenía el maestro vidriero diez años.
Todos ustedes recordarán la película del mismo título. O el famoso cuadro de López Mezquita, del que la Wikipedia dice esto:
El pintor granadino José María López Mezquita (1883-1954) recibió por este cuadro la medalla de oro en la Exposición Nacional de Bellas Artes en 1901. En él se muestra a varios reclusos escoltados por miembros de la Guardia Civil ante la presencia de un grupo de ciudadanos burgueses. Detrás de los presos aparece una mujer gitana con un niño en los brazos que implora compasión. Se deduce, por tanto, que es la esposa de uno de los detenidos. Según Pérez Rojas, en esta obra se confrontan dos mundos muy diferentes: el de los “ciudadanos de bien” (los burgueses -que miran a los presos entre la curiosidad, la censura y la conmiseración- y los agentes de la autoridad) y el de los sectores más marginales de la sociedad, con los que históricamente se ha asociado el flamenco.
De este cuadro descubrí una copia en una cafetería de Granada que me llamó poderosamente la atención. Luego, en el transcurso de componer este cristalito, he reparado en que la cafetería se llamaba López-Mezquita, por lo que sospecho algún parentesco con el autor del cuadro.
Volviendo al libro, sepan ustedes que el tema es el que sigue:
Hace cien años, cuando la Justicia requería la presencia de un criminal detenido lejos del lugar de autos, era preciso llevarlo andando. Esta es la historia de una famosa conducción o "cuerda de presos", realizada por dos guardias civiles, Serapio Pedroso Buján y Silvestre Albuin Corvino, en la persona del tristemente célebre Juan Díaz de Argandoña, llamado "El Sacamantecas", que cometió siete tremendos crímenes en las cercanías de Vitoria. La conducción dura once días, de obligada convivencia, de incesante caminar por el llano y la montaña. Tres hombres en la soledad de los caminos.
Esta famosa novela de Tomás Salvador ha alcanzado el premio "Ciudad de Barcelona", correspondiente a 1954, así como el Nacional de Literatura, "Miguel de Cervantes", del año 1955. Ha sido llevada al cine, y está considerada como un clásico de nuestro tiempo.
El rescatador de libros, luego de contarme la historia, metió mano a su bolso, sacó el libro y lo puso en mis manos.
-Toma Juanito. Mientras lo estaba reparando pensaba que, si estaba en tus manos, estaba en buenas manos. Es un regalo.


Me faltó abrazarlo.

Cuerda de Presos

Aquí os lo presento, sobre el lecho de mi e-book navideño y un décimo de lotería del que NO tocó en Roquetas.
Con amigos así, ni falta que hace.

Otrosí:
Es Navidad. Desde este mismo lugar aprovecho para felicitar las fiestas y desearles lo mejor para el año nuevo a los posibles lectores de este taller.

23/11/15

el Convento de Caños Santos, un triángulo singular

Dedicado a mi amiga Dorita, la holandesa errante, que me puso en el camino de esta maravilla donde se dan la mano historia, naturaleza y soledad.

Completado, siquiera por ahora, el capítulo del Castillo de Carastas… que tropezamos en el camino, el siguiente paso era documentar nuestra visita al Monasterio de Caños Santos, allá en ninguna parte y más bien por donde cristo perdió los papeles –dixit doña Concha-.

Ponga en la mochila, si decide visitarlo, no tanto un buen GPS como buenas dosis de paciencia; las va a necesitar. Los indicadores, por su ausencia, no se lo pondrán facil.

Localización:
En mitad del campo, en algún punto entre Olvera y Alcalá del Valle.
Si no es especialmente hábil o es de los que se pierde en el pasillo de su casa, mi consejo es que se llegue hasta Alcalá del Valle, por la A-384 y la CA-9107. Allí aprovecha para tomar un café o un vino… con buen vino se anda el camino… y pregunte, pregunte, no se corte en preguntar. La gente, especialmente acogedora, le indicará el mejor modo.
Tenga presente que el camino que lleva al convento no está asfaltado.
Confíe en Dios.
O en la Virgen.
Ella le llevará hasta el lugar.
La edificación permanece oculta a los ojos del caminante hasta el momento en que descendiendo bruscamente por una ladera, se topará de bruces con el monasterio.

Yo por mi parte prometo que, la próxima vez que visite el paraje, anotaré las coordenadas del GPS.

Historia:
Esto es casi lo de siempre.
La imagen original habría sido tallada por los habitantes de una aldea visigoda, Cenosia, que la ocultaron para preservarla de la profanación de sus invasores. Allá por el año 1512, a un pastor llamado Tello Pascual se le pierde una vaca. Andando tras las huellas del animal llama su atención la luz que sale de una pequeña gruta. Allí, oculta en la oquedad rocosa de un manantial, encuentra la talla de una Virgen.
Puesto el hecho en conocimiento de las autoridades, civiles y religiosas, estas ordenan el traslado de la talla a la iglesia de Olvera. Misteriosamente, la talla desaparece y vuelve a aparecer en la gruta donde fue encontrada por el pastor. El hecho se repite hasta tres veces y ya no queda más remedio que hacerle caso a la Virgen.
En este lugar se construye una pequeña ermita que con el tiempo deviene en suntuosa iglesia y en un convento que, en su época de esplendor, llega a contar con 59 monjes franciscanos.
Posteriormente, en el año 1835, la imagen es trasladada al vecino pueblo de Cañete la Real que la adopta como Patrona y donde permanece desde entonces.
Así tenemos que el convento se encuentra situado en el término municipal de Olvera, es propiedad del ayuntamiento de Alcalá del Valle y la Virgen es la Patrona de Cañete la Real. Un triángulo inusual. A esto, los modernos, le llaman globalización.

La desamortización de Mendizábal dio la puntilla a la decadencia del convento, su abandono y su cuasi total destrucción.
Habíamos tocado fondo.

Curiosidades:
La talla original de la Virgen, la que encontró el pastor Tello Pascual, que ya se salvó por los pelos con ocasión de la invasión francesa, fue definitivamente destruida en el año 1936, en el desarrollo de la guerra incivil, lo que viene a demostrar que… lo pintemos como lo pintemos, no tenemos arreglo.
La actual data de 1941, fue tallada por suscripción popular y conserva una mano de la antigua reliquia.

Afortunadamente, en el año 1996 las ruinas del convento pasaron a engrosar el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz y se iniciaron los trabajos de restauración que, aún sin concluir, pueden hacer que miremos el conjunto de este edificación singular sin tener que abochornarnos.
De hecho se pretendía hacer en el entorno un hotel y un auditorio.

Desde el 30 de noviembre de 2001, fecha de su publicación en el BOE, el Monasterio fue declarado Bien de Interés Cultural hecho que, no es que sirva para mucho, pero nos podría dar idea de lo que un día perdimos.

El Ayuntamiento de Olvera, pese a que el Monasterio se encuentra enclavado en su término municipal, permanece ajeno al asunto.
Los habitantes de Alcalá del Valle, cada 1º de mayo, organizan una romería al Convento, pero su Patrona es la Virgen del Valle, que nada tiene que ver con este lugar.
Los habitantes de Cañete la Real –me he puesto en contacto con su ayuntamiento- celebran la fiesta de su Patrona, la Virgen de Caños Santos, el tercer domingo de septiembre… pero no van al Monasterio. Si van en romería el tercer domingo de mayo, pero no llevan a la Virgen.

A fecha octubre de 2014, que es cuando se produce nuestra visita, el lugar nos parece no para tirar cohetes, pero si adecuadamente conservado y se observa un edificio de nueva planta adosado al convento. La iglesia permanece cerrada a cal y canto y su nave central –miramos por una rendija- tan desolada como abandonada, imposible para el culto.

Imaginamos… queremos imaginar… que poco a poco este emblemático lugar será puesto definitivamente en valor.

Caños Santos-1
bajada de acceso al Convento

Caños Santos-2
fachada principal

14caños-220
entrada a la cueva

14caños-121 -priv-
el viajero en una fuente aledaña

20/11/15

el Castillo de Carastas

Sólo gente tan vieja como uno conoce, de propia mano, que volver a recorrer los pasos de la infancia y la juventud te ayudan a conocerte como adulto, a completarte como puzzle de vida y a mejorar como persona. Es un hecho evidente.
En esas andaba en octubre de 2014 cuando vine a dar con las ruinas de un pequeño castillo situado sobre la cima de una loma, allá por donde el camino toma rumbo de Olvera a Campillos.
A los pies de la colina, y del castillo, un cortijo humilde y blanco con la ropa tendida a sus puertas; prueba evidente de vida.
Como el trazado de la carretera impide detenerse con seguridad a su altura, hube de aparcar unos cientos de metros más adelante y volver sobre mis pasos acompañado de Nikita.

Aquel guacabaud tenía como objetivo el Convento de Caños Santos y la falta de tiempo me impidió detenerme para hablar con sus piedras, así que me limité a fotografiarlo y a seguir camino.
Pero a partir de aquel día no había dejado de dar vueltas al molino tratando de averiguar más sobre sus piedras, su historia y su presente, que futuro… a raíz de lo visto, no parecía tener mucho.

Me costó dar hasta con su nombre. Al final llegué al conocimiento que se denominaba Castillo de Carastas, o de Ayamonte, o de Vallehermoso, que gloria no tendrá… pero nombres le sobran pa regalar. Y que había sido declarado Bien de Interés Cultural en el año 1985. Lo del BIC no es sino para espatarrarse de la risa, pues si así se cuidan los BIC’s no quieras saber que les espera a los que no tengan el título.

Bueno, pues a partir de aquí, pese a mis esfuerzos, el más completo erial.
Eso, hasta anoche.
Anoche mi amiga Dorita me dio conocimiento sobre un profundísimo trabajo realizado por un bloguero llamado Manuel en http://www.prehistoriadelsur.com y que despeja cualquier ansia de conocimiento sobre el dichoso castillito.

Así que no voy a incidir sobre lo que en ese estupendo trabajo se explicita de forma absolutamente magistral, pero les voy a resumir alguna de las curiosidades que lo rodean.

Como que desde el mismo se mantiene contacto visual directo con los castillos próximos de Olvera y de Pruna, circunstancia absolutamente necesaria en tiempos en que la comunicación no era otra que el mensajero.
Que fue tomado definitivamente para el cristiano en el año 1407, por tropas al mando de Don Pedro de Astúñiga. Y porque no decirlo, de forma un tanto irregular; a los moros les bastó con comprobar que el Castillo de Torre Alhaquime ya había sido conquistado por las tropas que les asediaban, y se cagaron la pata abajo.
Bajo la Torre del Homenaje se sitúa un importante aljibe, que garantizaba el agua a sus habitantes.
De aquellos tiempos a estos, la principal finalidad que cumplió el castillo fue la de redil de ganado. Ahora ni eso, pues la ruina se ha enseñoreado de sus piedras y lo único que podemos soñar, como BIC que se precie, es que estas mismas piedras no se las lleve cualquier indocumentado para construirse un chalet.

Pero les había contado que a pie de castillo había un cortijo. Un humilde cortijo. Pues bien, ya que don Manuel nos ganó por la mano furtándonos la gloria de la investigación castillera, nos hemos propuesto como siguiente objetivo entablar contacto con los moradores de la susodicha alquería a fin de, conocido su modo de vida, su quehacer cotidiano, sus alegrías y sus cuitas, el trabajo quede definitivamente completado.
Con eso y la ubicación GPS del castillo de Carastas, por si tienen a bien visitarlo, podremos cerrar la pamplina esta que nos ocupa.

En cuanto podamos.

Castillo de Carastas

E estando (61vC) así el Infante sobre Setenil, enbió a dezir a Pedro de Astúñiga, fijo primogénito heredero de Diego López de Astúñiga, justicia mayor del Rey, que estaua en Oluera, que fuese a Ayamonte, a ver si la podría tomar o hurtar; por quanto esta Oluera era suya, que la oviera en casamiento con su muger, que era hija de don Aluar Pérez de Guzmán, almirante que fue de Castilla e alguacil mayor de Seuilla.
E Ayamonte era çerca de la su villa de Oluera, e por ende Pedro de Astúñiga fuese a su villa, e de ay vino a Ayamonte; e quisiérala furtar, sino que no pudo, que los moros que ay estauan, con gran temor que avían del real del Infante, que estatua tan çerca, veláuanla e guardáuanla muy bien.

De la Crónica de Juan II de Castilla.- Alvar García de Santa María.

2/11/15

día de difuntos

Mi niña quedó tranquila,
dolido mi corazón,
¡Ay, lo que la muerte ha roto
era un hilo entre los dos!

Una de las miserias que nos trajo la modernidad fue quitarnos el lugar donde rezar a los muertos. Tiempo faltará –mira, ya están ahí- para que venga algún espabilao a decirnos que a los muertos se les reza desde el corazón.
Si… pero no.

A los muertos, de toda la vida de dios y llegadas estas fechas, se les rezaba a pie de tumba, cara a cara y con el respeto y recogimiento debidos. Hoy, cuando al setenta por ciento de los fallecidos se les incinera, y otro veinte por ciento se tira al río, es casi imposible echarse un muerto a la cara.
Es por eso que nos importamos de los USA de América la fiesta esta jilipuertas del Jalogüin. A falta de muertos reales, bien nos valían muertos impostados.
Y somos tan tontos, tan tontos tan tontos, que hay medidores de mercado que ya indican que la noche del Jalogüin las discotecas y salas de fiestas superan el aforo que hacen la de Año Viejo.

Pero como les venía diciendo, hemos perdido la cercanía de los muertos. Los cementerios, ustedes lo habrán visto, cada noviembre están más desangelados.
Uno, que como dice mi gente es un poquito raro, de siempre gustó en saber donde descansaban los restos de gente que le fue cercana, en la vida o en el corazón. Es por eso que una vez me recorrí calle por calle el cementerio de San Miguel del Cabo de Gata –pequeñito, es verdad-, hasta dar con la tumba de Manuel López (a) el Rabiate, que un día me puso en antecedentes de la historia que conté bajo el título de 20 de septiembre y cuyo protagonista llevaba el apodo de Rabiate en honor y memoria de aquel que la puso en mis manos.

También es la causa que hace unos días me plantara frente a la tumba de Leonor -13 años cuando don Antonio cortó su flor-, a la sombra de la iglesia de Santa María del Espino y del Monte de las Ánimas, para leer sobrecogido los versos que encabezan esta crónica. Uno de agosto de 1912, reza en la lápida, como ustedes pueden comprobar. Collioure queda más lejos; pero confío que, en un día como este, les sea dada la posibilidad de volver a darse un paseo de la mano allá por donde el Duero traza su curva de ballesta.

Les ha contado quien tiene dicho que sus cenizas sean esparcidas, a partes iguales, frente al mar del Cabo y en los olivos que rodean la ermita de la Virgen de los Remedios.
Esto no ha sido, lo habrán entendido, más que un ejercicio de romanticismo.

15soriaC (6)ph -priv-