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DIOS TOLERA LO INTOLERABLE; ES IRRESPONSABLE E INCONSECUENTE. NO ES UN CABALLERO. (Don Jaime de Astarloa.- El Maestro de Esgrima)
ESCRIBIR ES METERSE EN CHARCOS. (Juan de Mairena.- Maestro Vidriero)

23/10/26

el totem de Felix


Tres totem’s tiene Almería 
que no los tiene Madrid, 
el Pies Negros, la Bestia legionaria
y el indio de Felíx.

De los dos primeros ya dimos buena cuenta y los pueden encontrar sus mercedes en este mismo blog (octubre de 2022 el Pies Negros y febrero de 2026 la Bestia Legionaria).
Y como el hombre suele ser el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, allá que nos embarcamos mi amigo Enrique -compañero de fechorías- y yo para rendir pleitesía al indio de Felíx, colocado lo más alto y escondido que pudieron allá por abril de 2023.

Para empezar y como puedes encontrar decenas de guías en la página del Wikiloc, vamos a obviar lo evidentemente obvio; más te valdrán una galería de imágenes. Eso sí, no te creas lo que te digan a pie juntillas o, lo que es lo mismo, de la misa… la mitad.

Iniciamos el recorrido al final de la Calle la Fuente, donde tienes sitio para dejar aparcado el coche. Desde allí, zapatilla hacia el monte. Apenas a 300 metros desde la última casa del pueblo la carretera hace una curva de 180 grados. En el margen derecho verás un pequeño hito que te indica que allí debes abandonarla y comenzar a buscar el camino que sube hacia la cima. A nosotros nos costó trabajo encontrarlo y al final, por lo que terminamos subiendo, más parecía una trocha que un camino. Quizás otros tuvieron más suerte, más instinto, o estaban mejor informados.

El caso es que pasito a pasito, siguiendo la trocha… que no el camino… llegamos a la Fuente del Lentisco, hito que da fe de que todos los senderos llevan a Roma… o al totem del indio, que viene a ser lo mismo.

Un poco más arriba de la fuente, dimos con lo que otros describen como veleta y que no es tal, sino un hito totémico. ¡Ojo aquí! Desde este lugar se bifurcan dos caminos, uno a la derecha más ancho y a nivel… que te invita a seguirlo, y otro a la izquierda, más estrecho y en subida… que te invita a rechazarlo. El que tienes que tomar es el de la izquierda, el estrecho, el de la cuesta. Ya sabes… la gloria exige el sacrificio. 

Desde que rebasaste el hito debes estar atento a tu margen izquierdo. En nada verás asomar las plumas del indio por encima de la vegetación… como si estuviera jugando al escondite contigo. Aleluya, lo has conseguido.

Tras jugar con el totem un buen rato y dejar constancia gráfica del encuentro y si no quieres volver sobre tus pasos, debes completar la ruta circular. Para ello ascenderás un poco más hasta la cresta de la colina y desde allí verás un camino que te lleva a unos blancos cortijos, uno de ellos guardado por perros que de seguro te comerían si pudieran.

Los dejas a la derecha y comienzas el camino de regreso bordeando el Cerro del Pozuelo. La vereda es ancha, con buen firme y ligeramente descendente; pareciera que las penas quedan atrás. 

No te confíes. Nada más pasar el cortijo que puedes apreciar en la foto núm. 18 llegas a otro cortijo en una de cuyas paredes se puede leer: GENERAL BRIGADA CERRO POZUELO. Aquí el camino se bifurca en dos: A la derecha amplio, descendente y curvado, se pierde en la lejanía. A la izquierda, junto al cortijo, un camino mucho menos atractivo que se pierde en el barranco. Tomar uno u otro supone hacer un total de 19’5 o 7’5 kms. desde que se inició la ruta, que no es moco de pavo. El de la derecha cómodo pero largo, el de la izquierda corto pero incómodo; llega un momento en que deja de ser camino para volver a ser trocha. 

Si al final no te tuerces un tobillo en las innumerables piedras sueltas que encuentras en el descenso, vuelves a dar con tus huesos en Felix, con unas vistas preciosas de su ermita esta vez a vista de gaviota. 

Todas nuestras aventuras terminan en la barra de un bar, donde se comenta lo que fue o lo que pudo ser; esta vez no iba a ser menos. Gracias, amigo.

Y a ustedes… hasta la próxima. 



1.- En la curva de 180 grados, a 300 metros del pueblo, hito donde debes abandonar la carretera y comenzar a triscar ladera arriba.


2.- Y conforme subes... vistas de película.


3.- Pasarás frente y bajo esa pared de roca.



4/5.- Fuente del Lentisco.


6.- Caleidoscopio.


7.- Hito totémico. El indio está al caer. Ojo a los dos caminos que salen desde aquí. Debes tomar el de la izquierda... ladera arriba.



8/9.- Ya casi lo alcanzas.


10.- Damos fe.



11/12.- El totem, propiamente.


14.- Un poco más y coronamos.


15.- Camino de vuelta; comenzamos a descender.


16.- Para que el paisaje/horizonte te sea familiar.


17.- Cuidado, perro peligroso.


18.- Cortijo en el descenso.


19.- Primera parte del camino de regreso. Esto si es un camino.


20.- La ermita de Felix, desde las alturas.


21.- En cualquier lugar encuentras honrados senderistas.


22.- Fuimos apoteósicamente recibidos.


23.- Así terminan nuestras aventuras; esta no iba a ser menos. 





4/9/26

por Ceuta

Ayer 2 de septiembre, cuando el sol se ponía, fue el momento para apoyar a los ceutíes en la invasión sufrida, para formar ruido, para que no se sintieran solos. Y de paso para mostrar, de una vez, nuestro hartazgo con la gente que nos desgobierna.

La Plaza Vieja, corazón de la ciudad, se quedó pequeña para acoger a tanta gente. Me consta que el ayuntamiento de mi ciudad trasladó al de Ceuta documento gráfico de como se vivió aquello. 

Uno, como supondrán, anduvo en misa y repicando. Y les he preparado un documento gráfico de qué y cómo fue. Porque si no lo ves, algún desahogado dirá que no ha pasado. 
Quede un cristalito para dar fe. 








... y de postre, un vídeo...















13/8/26

el Eclipse

Ayer, 12 de agosto, era el día señalado. Señalado con amarillo fosforito desde hace muchos días. La hora no era muy torera, las 20.15, pero era lo que había… suponíamos que nos iba a coger el toro… y el toro nos cogió. 

Más de media España cara al sol. Con la selección española de fútbol y esto del eclipse comenzamos a parecer un destino en lo universal… que decía no sé quién. 

Fotograficamente hablando decidí pasar con lo que tenía. Y lo que tenía resultó a todas luces insuficiente. Un mojón… vamos.

Para empezar se me pasó el arroz con lo de las gafas. Lo dejé para el último día y la chusma, que está a la que salta, había agotado las existencias. Me pasé por el Aldi, por el Carrefour, por la ONCE y por todas las farmacias de mi barrio… que si quieres arroz, Catalina. Menos mal que me echó un capote un amigo que tengo en el Instituto Geográfico Nacional. Trece le quedaban… que ya es significativo. Pues con eso, cinco euritos y un café, asunto arreglado. 

Llegado el día, y la hora, preparé la Nikon con el tele más grande que tengo… que es un 300 y un filtro ND de oscuridad total. Luego, a la hora de la verdad, resultó que con las gafas puestas no ves un pijo… que si miras al sol lo ves allá en la lejanía, del tamaño de una bola de tenis, nada que se pareciera a lo que yo presuponía.
Y si yo veía poco, el objetivo de mi cámara veía aún mucho menos, pues no era capaz de enfocar cuando apuntaba al sol; el filtro se reveló inoperante. 

Para colmo, ya avanzado el fenómeno, el sol casi en la línea del horizonte, las nubes hicieron su aparición y se terminó de joder el invento. Como os decía, nos cogió el toro. 

Así que, visto lo visto, hice lo que pude… que fue bien poco y encerrado en el cuarto oscuro intentamos salvar los muebles.
 
Les dejo un resumen/mezcla de lo real y lo imaginado. Un grupo de amigos convocado en el varadero de San Miguel del Cabo de Gata -reunirlos me costó un huevo, gafas para todos un milagro- y un Indalo que se aloja en un rincón de mi estudio fueron suficientes para poner al mal sol, buena cara.

Nos va a servir para dar fe.










16/7/26

la Verja

Corría la navidad de 1976 cuando di con mis huesos en la por entonces próspera y cosmopolita ciudad de Algeciras. La estancia se prolongó por un año entero. Aquello, entonces, no era ni por asomo lo que es ahora; entonces a mejor. Y eso que la VERJA, la famosa verja, permanecía cerrada a cal y canto; con siete cerrojos y llave de doble vuelta.

Aquella circunstancia me permitió observar, de primera mano, algunas vivencias insólitas: Como la tarde que hubo que buscar a toda prisa las llaves de los siete candados y abrir corriendo la verja para que una “llanita” fuera operada de urgencia en el hospital de La Línea. Se salvó gracias a Dios, The Queen y el ministro de la Gobernación, que autorizó la apertura y el auxilio. 

O la parafernalia que cada tarde se formaba en el arriado de bandera en la frontera, pues mientras los bobbies recogían la suya con mesura y discreción, los españolos montaban un circo diario en el que no faltaba una sección del ejército de tierra con banda de guerra incluida.

O las entrevistas, a grito pelao, de familias que habitaban a un lado u otro de las alambradas. 

Luego vino la apertura parcial de la frontera, el paso de los piojosos a trabajar en el Peñón, y de cientos de españolitos para comprar tabaco, guisqui y echar gasolina al coche. Y a la vez la salida en desbandada de cientos de british que empezaron a colonizar la Costa del Sol. 

Todo eso pasó a la historia anoche 13 de junio a las doce. Anoche la frontera quedó abierta definitivamente y la verja -al menos de cara a la galería- cayó como el muro de Berlín en su día. 

Voy a dejar este cristalino para recordarlo.  






22/6/26

el Play-Off

Les voy a contar la historia de un fracaso. Del enésimo fracaso; y no por esperado menos doloroso.
 
Decía repetidamente doña Concha, sabía mujer mi abuela, aquello de no vender la piel del oso antes de tiempo. Y van...
 
La UDA es un equipo más bien cenizo. No sé si por llevar los mismos colores del Atlético de Madrid, sus trayectorias se solapan en lo anímico; el resultado es que sus aficiones han normalizado la derrota. Quizás es que esa sea la verdadera esencia del deporte; normalizar lo que es normal. 
 
Con una afición que siempre estuvo muy por encima del equipo, este año… tampoco.

 
Se jugaba el partido final del play-off para el ascenso a Primera División entre el Almería y el Málaga; con todo de cara para los indálicos.
El presupuesto del Almería es tres veces el del Málaga, con un equipo construido a base de talonario, en contraposición a los blanquiazules que han construido el equipo en base a su cantera. Jugaba el Almería en su campo, arropado por su afición y, por si fuera poco, le bastaba con el empate para superar la eliminatoria. Pues nada de eso le valió.
 
La afición cumplió, el equipo -una vez más- falló, como tantas otras veces. El Málaga salió a ganar… les iba la vida. El Almería salió a no perder… y así les fue. 

 
Antes de todo esto la expectación era máxima y la esperanza también. Así que me eché a Nikita al cuello y nos fuimos a recoger ese fervor, ese entusiasmo, el de los prolegómenos. 

 

 
 
-la afición malaguista comienza a llegar al estadio.
 


 
-luego serían tribu; el JB en estos casos es primordial.

 


 
 
-Pero los rojiblancos eran infinitamente más; nadie se quedaba en su casa.



 
 
-la fiesta se seguía desde todos los rincones.
 
 
 
 
-también los rojiblancos comenzaban a agruparse.

 


 
 
-la afición iba con todo.

 

-tampoco faltaron guapuras.


 

 

 
 
-Y aquello fue un volcán

 

Luego pasó lo que pasó. No hubo segunda parte. No hubo festejos ni fastos. Sólo hubo desencanto y resignación. El Málaga superó la eliminatoria porque fue mejor en los dos partidos. 
Me quedo con esta imagen final; dos aficiones unidas por una mujer. Se me viene al campanario la canción del Aute… 

 







8/5/26

Trepando por el Árbol Genealógico

Este quiere ser un cristal-acasitos para mis nietos. Que hay más nietos, pero ahora nos ocupamos de los que cuelgan de las ramas de este árbol. De modo que, al tirar del hilo, al seguir la hilera, tengan una idea somera al menos de por dónde vienen los muñecajos que componen su adn.

En el primer escalón situaríamos pues a los mencionados nietos; de mayor a menor.


Sergio - Alicia - Lucía


La primera rama con la se encuentran serían sus padres, los hijos de este Maestro Vidriero, David y Victor, sobre los que no hace falta incidir pues los tienen muy conocidos.

Y tras de ellos sus abuelos, nosotros…

Juan Bosco y Toñi. Les pongo foto? Vale… les pongo foto.



En este hilo vamos a seguir la rama del abuelo Juan Bosco, y se van a encontrar con sus bisabuelos; Andrés Domínguez Vélez y Mariana Moreno Ocaña… de los cuales ya hemos hablado en otros hilos de este mismo blog.




... de jóvenes, se entiende. 


La bisabuela Mariana es a su vez hija de Bartolomé Moreno Téllez y Concepción Ocaña Moriel, de los que también hemos hablado ya en este lugar. Bartolomé y Concepción serían los tatarabuelos de mis nietos. Esta es una foto de ambos…



Y esta otra de los mismos, pero más jóvenes.



La tatarabuela Concepción nació el 30-06-1903 en Teba (en su DNI 25493095 figura como fecha de nacimiento el 31-05-1902).

Falleció el 19-02-1986 en Almería y sus cenizas reposan en el cementerio de Ronda.

Por su parte el tatarabuelo Bartolomé, ferroviario como luego lo serían todos sus hijos, nació el 21-12-1896 en Jimera de Libar, un pueblecito malagueño cercano a Ronda. Falleció el 18-03-1983 en Ronda y sus cenizas reposan junto a las de la tatarabuela.


La siguiente rama a trepar en este árbol genealógico es la de los padres del tatarabuelo Bartolomé y la tatarabuela Concepción. O sea, vuestros trasbisabuelos.

Los padres de la tatarabuela Concepción, vuestros trasbisabuelos, eran Antonio Ocaña Berdugo y Mariana Moriel Camarena.


-Pendiente de foto.


El trasbisabuelo Antonio nació el 6 de octubre de 1873 en Teba (Málaga), hijo de Francisco y Josefa, y falleció el 20 de noviembre de 1954, un año después de que el que les cuenta naciera.

El trisabuelo Antonio Ocaña no era ferroviario, se dedicaba a los temas del campo. Vendía productos de huerta, por los pueblos de la zona, con una burra que él tenía. Era el padre de la abuela Concepción, murió en la casa de los abuelos en la estación de Setenil. Éste es el motivo por el que se enterraron en Setenil de las Bodegas.

La trasbisabuela Mariana nació el 29-12-1877 en Teba, hija de José Moriel López y Concepción Camarena Guerrero.

Falleció el 2-07-1953. Están enterrados en el cementerio –osario- de Setenil de las Bodegas.- Son los padres de la abuela Concepción.




Por su parte, los padres del tatarabuelo Bartolomé, también vuestros trisabuelos, fueron Juan Moreno Rubio e Isabel Téllez Vega.



El trisabuelo Juan Moreno, padre del tatarabuelo Bartolomé, era ferroviario. Murió siendo Capataz de Vía y Obras en Teba (Málaga). Sus restos reposan en el cementerio de Jimera de Libar (Málaga), donde había nacido.

La trisabuela Isabel, era conocida por “la bonita”, por lo guapa que era al decir de sus paisanos. Falleció el 23 de abril de 1955 en Bobadilla (Málaga), en casa de su hija Isabel. Está enterrada en la misma localidad.


Por los más viejos de la familia conocemos que estando en casa de los tatarabuelos, en la estación de Setenil, se rompió el tendón de Aquiles. Salió fuera de la casa a coger un poco de leña para el fuego y se escurrió con una placa de hielo que se formaba frecuentemente a la entrada de la casa.

Pasó sus últimos años impedida, casi sin poder caminar,  pero hasta esa caída dicen que era una persona muy ágil.


El trisabuelo Juan le decía que se fuera con él a Setenil pero ella le decía que en Bobadilla estaba bien y que no podían coincidir tres ancianos en la misma casa. Recordamos que allí estaban también los trisabuelos por parte de la tatarabuela Concepción.


Y hasta vuestros trisabuelos hemos podido llegar… por ahora… pero vamos… que seguimos en la tarea.