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DIOS TOLERA LO INTOLERABLE; ES IRRESPONSABLE E INCONSECUENTE. NO ES UN CABALLERO. (Don Jaime de Astarloa.- El Maestro de Esgrima)
ESCRIBIR ES METERSE EN CHARCOS. (Juan de Mairena.- Maestro Vidriero)

30/5/22

la piel del oso

Desde hace días venía con ganas de escribir sobre el tema. Pero he preferido dejarlo ir pasando hasta que el drama, fuera el que fuera, se consumara. Ya se ha consumado.

Tendría que empezar diciendo, para que sepan con qué cartas jugamos, que  futbolísticamente hablando, a mí Almería me la refanflinfa. A un apátrida como yo las raíces futboleras no le venían en el lote del empadronamiento. Cuando elegí Almería para pasar el resto de mis días, no venía incluida la pasión futbolera por el equipo de la ciudad. Ese lugar ya estaba ocupado por el blanco del Madrid, que es el equipo de corazón de la mayoría de los que no tienen raíces.

El caso es que la UD Almería lleva unos años persiguiendo el sueño de ascender, otra vez, a primera división. Mi amigo Enrique dice que eso es “engordar para morir” y estoy bastante de acuerdo con ello. Es un sueño, sí, pero un sueño sin futuro… ya lo conocemos de otras veces.

Faltaban dos semanas para terminar la Liga en segunda división. Dos partidos. Al Almería, para ascender, le bastaba con ganar el primero de ellos. En casa, contra el Alcorcón, último de la tabla y ya descendido, con un entrenador almeriense... para más señas; sin nada pues que jugarse.

Salvo el honor, claro. La honrilla… ya saben. El respeto... conocen del respeto?

Y Almería, desde las instituciones, pasando por el pueblo y finalmente el equipo, se vino arriba. Se declararon de primera antes de serlo. Vendieron la piel de oso antes de cazarlo. Y el resbalón fue de época. No me dolió lo más mínimo; les estuvo bien empleado… por osados y bocachanclas.

La ciudad entera se llenó del acta notarial que se autodeclaraba de primera. Lo documento, claro.

 



Esas demostraciones no hubieran estado mal… a toro pasado.

Pero el Almería no fue capaz de ganarle al Alcorcón. Olvidaron aquello del “alcorconazo”; nadie escarmienta en cabeza ajena. Y quedaron con el culo al aire y la sonrisa descompuesta.

Quedaba una última bala; ganarle en la última jornada al Leganés, otro equipo que tampoco se jugaba nada.

El Almería, un flan en las postrimerías de la competición, tampoco fue capaz. Los noventa minutos terminaron con un empate… in extremis.

Por qué el Almería ascendió entonces a Primera División? Pues ascendió porque el Alcorcón volvió a hacer de las suyas y recetó al Eibar, otro de los equipos en disputa, un nuevo alcorconazo. En el tiempo añadido, el mismo jugador que marcó al Almería, les clavó el gol que les echaba fuera de los dos primeros puestos que aseguraban el ascenso automático. Ver para creer.

Le valió a la UD los méritos que hicieron a lo largo de la competición y la aparición de la Virgen –esta vez vestida de amarillo- en la última jornada.

A mí modo de ver, es una opinión, sólo el Valladolid –el otro equipo que asciende- cumplió con lo que se esperaba de él en las dos últimas jornada de la competición. Que no era otra cosa que ganar… y sin echar el pico a pasear.

Esta anécdota, con moraleja, trasciende del ámbito del fútbol. La podemos aplicar a otros asuntos de la vida.

Quien quiera anotar, que anote.

 

13/3/22

moteros

Cuando estes triste recuerda que tienes una moto; es casi suficiente para ser feliz.

Hay dos tipos de motoristas; los que se han caido y los que se van a caer.

Banda sonora muy apropiada para este cristalito;


Ayer
 Katalina y yo nos fuimos de concentración motera. Era la primera vez y fue casi sin pensarlo, sobre la marcha, a golpe de acelerador.

La cosa fue en la muy laboriosa y noble ciudad de Benahadux, y organizaba el evento… muy bien por cierto… el motoclub Andarinex.


Nunca habíamos visto tanta moto junta. Ni tanta variedad. Aquello parecía una edición de la Pingüinos vallisoletana.

La organización tenía previsto todo lo que de un evento de esta categoría se espera; cómoda zona de estacionamiento para las máquinas, área para las virguerías moteras y quemar rueda, zona de stands comerciales donde adquirir un recuerdo del evento y una gran carpa cubierta donde disfrutar de la cerveza –con y sin alcohol-, las tapas propias de la tierra y un escenario donde algunos grupos locales y otros no tanto –Danza Invisible- ponían la banda sonora con el rock que requiere este tipo de encuentros.

Katalina dio la talla. Posee la suficiente elegancia, fuerza y abolengo como para no defraudar en cualquier tipo de acto social. Muy a pesar de que el malaje de mi amigo el Séneca la tilde de licuadora. Incluso recibió alguna mirada lasciva.


En este tipo de encuentros, siempre hay momento para volver a saludar a viejos amigos. Es uno de sus leit motiv…

Podría seguir con la prosa, pero es casi mejor que me acompañen y se asomen con nosotros a través del objetivo de Nikita… que también nos acompañó.

Porque, desde luego, no regresamos a casa sin una estupenda colección de fotografías. Siempre es tiempo de ejercitar los ojos.


En cuestión de motos es necesario que todo vaya muy ajustado.

 

En la diversidad está el gusto.

 

Ellos pusieron la nota simpática y de color.

 

… y gente de todas las edades.


Las motos ya no son lo que eran; los moteros tampoco. Uno, sin embargo, siempre será el mismo.

 

Hasta el año que viene, colegas.

 


5/3/22

a piola¡

 

En mi pueblo jugábamos a piola. No teníamos consolas, ni tablets, ni móvil, ni puñetera falta que nos hacía. Pero teníamos amigos y teníamos la calle, que supera cualquier pasatiempo que la modernidad estuviera por traernos. Así que jugábamos a piola, al churro va, al pañuelo o al fútbol total.

Lo del jersey de ganchillo ha sido idea de una vecina del pueblo y no era cosa de darle un disgusto a la mujer.




3/3/22

¡Que vienen los rusos!

 

Siempre me engaña. La verdad es que sólo la primera vez fue culpa suya; las demás puse tanto de mi parte como él, así que las anoto en mi haber.

Les estoy hablando de mi amigo el Sherpa. Esta mañana habíamos quedado para ciclear la Senda Litoral, un placer para los sentidos. Quince kilómetros a pie de playa entre Estepona y San Pedro de Alcántara. Con los quince de vuelta suman treinta, que si no te sales del guion vale para desentumecer las piernas, ajustar el culo y airear los pulmones.


A mi amigo, sin embargo, tan cómodo trazado le pareció poco. Y sugirió la vuelta “por el interior”, donde una cresta se encadena con otra –a veces de la categoría que te cagas- en constantes picos de sierra que terminan dejándote hecho trizas. Y como les cuento, volvió a suceder.

Otro día haré un capítulo aparte para hablarles de la urbanización Azata Velerín, practicamente terminada y seguidamente abandonada. El espectro de sus vacios apartamentos, con los huecos ventanales como calaveras al sol, constituye un tema para el Cuarto Milenio.

Pero hoy no quiero dejar pasar que en uno de los recovecos de la ruta, allá por donde se sube al Selwo, me encontré con esto. Los rusos están construyendo una iglesia ortodoxa con la magnificencia con que sólo pueden hacerlo ellos, y con los dineros que tienen metidos en esta parte de la Costa del Sol.

Está a punto de inaugurarse pero aún no lo ha hecho. Eso sí, ya han aparecido cosidas a su fachada varias banderas ucranianas con el slogan de No a la Guerra.

Y mientras una parte de los rusos reza para que los negocios les sigan yendo viento en popa, la otra mata ucranios con la excusa de que Dios así lo ha querido.






Nota al margen:

Mi respetos a todos los rusos, que los hay, que se han desmarcado de la locura esa de la guerra.

24/2/22

Hoy es un día aciago...

 ... para la humanidad. NO A LAS GUERRAS.




10/2/22

la vida... ahora

Lo de esta mañana si que merece una charla de café, un cristalito en La Vidriera o una esquela en La Voz de Almería. La vida a golpe de pedal.

Pues resulta que iba uno cicleando con Julieta por su ruta más habitual, que no es sino el camino por la costa desde Almería al Cabo; un placer para los sentidos y un sosiego para el alma.

Y al hacerlo entre el varadero del Alquián y Retamar primero encontramos el rebaño… como lo hemos visto otras veces… un ciento de cabras conducidas por un sólo pastor y dos o tres perros, profesionales en ambos casos.


Pero es que tras el rastro que dejaba el rebaño, a algo menos de un kilómetro, la encontramos a ella. Y ella acaba de parir un par de cabritillos a los que no cesaba de dar lametones para que salieran guapos en la foto.


El cabrero se había limitado a dejarla amarrada a un poste, con sus crías al lado. Supongo que para que luego fueran recogidos por alguien.

Otro ciclista, tan asombrado como yo, se detuvo a mi lado y estuvimos un buen rato comentado la jugada. No todos los días se observa un espectáculo parecido; al menos no lo observamos los urbanitas como nosotros.

La vida se abre paso en cualquier momento y circunstancia, y ya que fuimos testigos de excepción, no era el caso no traerlo a este lugar.

13/12/21

el submarino

Todos los que somos aficionados a la fotografía tenemos en nuestra agenda, más o menos visible, una lista de elementos, lugares, iconos, cuyo “afotamiento” es de obligado cumplimiento.

Podrás tardar más o menos en capturarlo con el sensor de tu cámara, pero es una tarea pendiente para cualquiera que se diga fotógrafo.

El Castillo de Santa Ana, el de San Telmo, la Alcazaba, la Plaza Vieja, el Arrecife de las Sirenas, la piedra fósil de Los Escullos, la iglesia de Las Salinas, la barraca del Catalán, las torres vigías de Macenas o el Pirulico, el faro de Mesa Roldán, el castillo de Vélez-Blanco… y eso por circunscribirnos al ámbito provincial, son algunos ejemplos de las citas de obligado cumplimiento que los fotógrafos almerienses tenemos.

Y luego está el submarino. El Submarino es una formación rocosa, cercana a los Escullos, que semeja a uno de estos navíos mientras emerge de las aguas. Son inconfundibles su proa… su torreta… su entorno…

No es fácil de localizar pues según el ángulo de visión te puede parecer un submarino o un peñasco más de los que jalonan la costa del parque natural del Cabo de Gata. Sólo se trata de ponerle voluntad… e imaginación, claro.

Decidan ustedes.