La Vidriera del Mairena


-Dios tolera lo intolerable; es irresponsable e inconsecuente.
No es un caballero.
(Don Jaime de Astarloa. El maestro de esgrima.)

-Escribir es meterse en charcos.
(Juan de Mairena.- Maestro Vidriero).


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13/12/21

el submarino

Todos los que somos aficionados a la fotografía tenemos en nuestra agenda, más o menos visible, una lista de elementos, lugares, iconos, cuyo “afotamiento” es de obligado cumplimiento.

Podrás tardar más o menos en capturarlo con el sensor de tu cámara, pero es una tarea pendiente para cualquiera que se diga fotógrafo.

El Castillo de Santa Ana, el de San Telmo, la Alcazaba, la Plaza Vieja, el Arrecife de las Sirenas, la piedra fósil de Los Escullos, la iglesia de Las Salinas, la barraca del Catalán, las torres vigías de Macenas o el Pirulico, el faro de Mesa Roldán, el castillo de Vélez-Blanco… y eso por circunscribirnos al ámbito provincial, son algunos ejemplos de las citas de obligado cumplimiento que los fotógrafos almerienses tenemos.

Y luego está el submarino. El Submarino es una formación rocosa, cercana a los Escullos, que semeja a uno de estos navíos mientras emerge de las aguas. Son inconfundibles su proa… su torreta… su entorno…

No es fácil de localizar pues según el ángulo de visión te puede parecer un submarino o un peñasco más de los que jalonan la costa del parque natural del Cabo de Gata. Sólo se trata de ponerle voluntad… e imaginación, claro.

Decidan ustedes.




12/12/21

el Molino de los Díaz

Debería apuntarse en mi Debe que he tardado en conocerlo nada más y nada menos que 36 años. O quizás lo conocí antes, cuando no tenía ojos para verlo.

El caso es que allí ha estado siempre, entre las calles Eras y el Olivo, y allí sigue… enhiesto y airoso, con sus aspas al viento.

El Molino de los Díaz, fue construido en el año 1849; eso fue en el siglo XIX. Se asienta sobre una plataforma cilíndrica que lo eleva unos tres metros del suelo.

Una vez que dejó de funcionar como tal molino, quedó abandonado. En el año 1971 fue utilizado como parque infantil y merendero. Luego volvió al olvido y al abandono.

En el año 1996 se benefició de una somera rehabilitación, pero fue en el año 2012 cuando el Ayuntamiento de Almería lo puso en valor y dignificó su entorno como lo podemos ver en la actualidad. Para qué? Pues la verdad es que, aparte de adornar, no sabemos si se utiliza para algo.

De cualquier forma, no tenemos ocasión de encontrar un molino dentro del casco urbano de una capital. Y me ha parecido oportuno traerlo a La Vidriera.